Infertilidad: Causas Mixtas
Como hemos comentado en otros artículos, la infertilidad puede afectar tanto a hombres como a mujeres. Para ello, será necesario que los médicos especializados hagan las pruebas correspondientes a cada uno de los miembros de la pareja. Las causas de infertilidad masculina y femenina tienen unas probabilidades de ocurrir en tanto por ciento iguales, del mismo modo que las causas mixtas. Las causas de origen desconocido sólo representan un 10% de todo el conjunto de las situaciones de infertilidad.
Las causas mixtas son las que ocurren en ambos miembros de la pareja, siendo estas causadas por factores distintos, pero que ocurren al mismo momento. Además, hay otros factores, como los psicológicos que pueden también afectar a ambos miembros de la pareja.
Diagnostico

Los factores psicológicos se deben tener muy en cuenta a la hora de diagnosticar una infertilidad, ya que actualmente están creciendo frente a los demás. Nuestro ritmo de vida, los hábitos que tenemos así como las presiones a las que las personas estamos sometidos cada día, ya sean económicas, laborales o bien personales, hacen que los índices de la esterilidad por este factor hayan aumentado en consideración.
El ginecólogo y médicos especialistas sólo pueden recurrir a ella cuando todas las otras causas hayan sido descartadas mediante los correspondientes test y pruebas. Cuando una mujer haya intentado durante más de tres mes quedarse embarazada y no lo haya conseguido, será el momento de recurrir al especialista, en busca de ayuda y consejo.
Lo primero que hará el especialista será descartar mediante las pruebas correspondientes cualquier indicio de infertilidad que pueda aparecer en la mujer. Una vez esta se haya realizado las pruebas correspondientes y se pueda descartar que la infertilidad proviene de ella, será el momento del hombre.
Las pruebas de diagnostico difieren entre ambos miembros de la pareja, siendo la mujer la que se someterá a más pruebas que el hombre, debido a la mayor complejidad de su sistema reproductor. En el caso de los hombres, la infertilidad viene dada pro ciertos factores, aunque las pruebas necesarias para que pueda ser diagnosticada son bastante menos que por las que deberá pasar la mujer.
Estas pruebas, en cada uno de los miembros de la pareja son necesarias para poder descubrir el origen de esta enfermedad, el cual puede ser debido por factores hereditarios o genéticos, por enfermedades sufridas, etc.
Una vez se hayan practicado todas las pruebas en la mujer y en el hombre, el médico especialista estará en disposición, la mayoría de veces, de poder explicar a la pareja cual de los dos es el que sufre de esta enfermedad y cómo se puede remediar, si hay remedio. En el caso de las causas mixtas de infertilidad, será necesario que ambos miembros se sometan a tratamientos antes de iniciar técnicas asistidas.
Se tratará de “curar” esta enfermedad de manera que se pueda evita tener que recurrir a las técnicas de reproducción asistida.
Tratamientos
El médico especialista de ambos recomendará a cada uno de ellos los tratamientos que más se adapten al facto que haya originado la enfermedad, con el fin de intentar solucionarla y que ambos miembros puedan reproducirse por sí mismos. Ya no sólo es cuestión de reproducción, sino de salud. Siempre que hay una enfermedad, sea cual sea, debe intentar curarse antes de recurrir a métodos artificiales.

En el caso de que la esterilidad no pueda ser tratada por sí misma, los médicos aconsejarán las mejores técnicas de reproducción asistida a las parejas según sus circunstancias personales y su historial médico. El tipo de vida y los hábitos harán necesario descartar o no algunas de las técnicas de reproducción que se pueden ofrecer a la pareja, por lo que puede ser necesario un cambio de hábitos si se quiere lograr un embarazo, incluso con la reproducción asistida.
Sin embargo, si el médico no ha podido encontrar la causa de la infertilidad en ninguno de los miembros de la pareja, este les preguntará sobre sus estados emocionales y psicológicos, con el fin de poder descartarlos o no. Debemos recordar que hay infertilidades que tampoco vienen dadas por motivos psicológicos, sino que son por motivos varios que se desconocen.
En el caso de que el factor de la esterilidad sea o se crea que pueden ser factores psicológicos, el médico puede aconsejar a la pareja que antes de iniciar una técnica de reproducción asistida, sigan ciertas pautas de hábitos para poder descartar este origen psicológico. De hecho, muchas parejas que no llegan a obtener un embarazo durante los meses normales del año, lo consiguen en las épocas de verano, que es cuando solemos estar más tranquilos en general.
Es recomendable que antes incluso de someterse a exámenes de infertilidad, la pareja espere estos meses a ver si lo pueden conseguir por ellos mismos. De hecho, antes de que un médico decida iniciar las pruebas de esterilidad, siempre aconsejará un periodo prudencial de espacio de tiempo, expresamente para poder descartar este origen.
Si la infertilidad viene dada por estos motivos o la pareja considera que puede serlo, sería aconsejable comentarlo con el ginecólogo quien decidirá qué es lo mejor en cada situación, siendo incluso recomendable asistir a un especialista en psicología, el cual evaluará si la causa de infertilidad puede venir de las situaciones personales del hombre o de la mujer. Este especialista, además, sabrá aconsejar al paciente sobre técnicas de relajación y otras técnicas para que pueda tener una mejor calidad de vida.
Por el contrario, si esta no es tampoco la causa de la infertilidad, el ginecólogo la dará como causa de origen desconocido.
Cuando esto sucede, los médicos tienen muy poca información para poder aconsejar sobre una u otra técnica de reproducción, por lo que se empezará siempre con la menos agresiva y la que menos tratamiento necesita: la inseminación artificial. Una vez hayamos pasado por esta opción, si no nos ha dado resultado, será el momento de irnos moviendo por la variedad de técnicas de reproducción que tenemos a nuestro alcance hasta lograr el embarazo. En cualquier caso, debe ser el médico el cual decida y hable con la pareja antes de iniciar cualquier tratamiento, ya que es quien mejor los conoce a ambos.
Cabe mencionar que estas técnicas de reproducción tienen una probabilidad de éxito muy variada en función de las características personales de cada uno de los miembros de la pareja, por lo que una técnica puede dar buenos resultados en ciertas personas, mientras que en otras será completamente al revés. Por ello, es necesario que sea el médico el que evalúe las mejores técnicas para cada pareja.
Como se puede ver, los problemas de infertilidad son poco conocidos en relación a la cantidad de personas afectadas, en relación a sus causas y orígenes, etc.
Por ello, es necesario que cada pareja afectada se ponga en manos de los especialistas correspondientes para poder solucionar esta enfermedad con los mejores tratamientos o, en su defecto, poder conseguir el embarazo deseado mediante las técnicas de reproducción. Cabe mencionar que estas técnicas no funcionan en todas las parejas, por lo que es posible que si la pareja no logra el embarazo deba desistir de él, ahora ya por causas técnicas y deba recurrir a otras soluciones para poder formar una familia.
Sea como sea, la pareja que realmente quiera formar una familia y esté pasando por este duro periodo, deben mantenerse unidos y si lo necesitan, recurrir a la ayuda de un psicólogo para evitar que esta situación les acabe afectando como pareja y como personas.
Los aspectos psicológicos que este tipo de situaciones suelen generar necesitan ser tratados; es más, si la pareja decide someterse a una técnica de reproducción asistida, el mismo centro ya les ofrecerá esta ayuda, ya que por las experiencias de otras parejas que han pasado por la misma situación, a veces es más dolorosa la espera que cualquier tratamiento.
Por ello, en caso de que la pareja se someta a una de estas técnicas, será necesario el apoyo de un especialista en psicología para que les haga un seguimiento y evitar que la tensión de la propia situación impida que la técnica acabe en un embarazo. Del mismo modo, si el origen de la infertilidad, como hemos visto, es de origen psicológico, es posible que simplemente con el tratamiento de este especialista, la pareja logre un embarazo sano y natural, sin tener que recurrir a ningún tipo de ayuda.
Lo más importante, en cualquiera de los casos, es que la pareja esté completamente informada de las causas y soluciones que tiene a su alcance, del mismo modo que deben estar unidos y desear lo mismo, puesto que iniciar un estudio de infertilidad y una posterior técnica de reproducción requerirá del esfuerzo de ambos así como que ambos se sometan a las pruebas que los médicos les indiquen. Si una de las dos partes no quiere iniciar el proceso, el embarazo, obviamente no se producirá, lo que puede comportar la ruptura de la pareja.
Antes de iniciar ningún procedimiento es necesario que la pareja se comunique para ver que ambos desean lo mismo y que están dispuestos a lo que sea médicamente necesario para obtener el embarazo.



