Embarazo

Cada mujer es distinta y tiene sus propios síntomas del embarazo. Del mismo modo, es necesario saber que cada embarazo es también distinto y, por consiguiente, los síntomas pueden variar entre ellos. Aun así, sí se pueden establecer ciertos patrones de síntomas que se presentan en las mujeres cuando estas se quedan embarazadas y van cambian a lo largo de los nueve meses que dura el embarazo.

En este artículo detallaremos los más frecuentes e incluso cómo se pueden evitar o bien suavizar un poco, ya que algunos de ellos pueden llegar a ser realmente molestos para la madre, la cual verá cómo además su cuerpo cambia día tras día.

Síntomas del embarazo del primer trimestre

Los primeros síntomas del embarazo que una mujer puede notar son nauseas, vómitos, cansancio y la falta de menstruación entre otros.

Las náuseas y los vómitos de la mañana no se pueden evitar de casi ninguna manera, ni tan sólo con beber agua cuando nos levantemos. Las futuras madres que padecerán este síntoma pueden sentirse muy molestas e incómodas, ya que a diferencia de la acidez de estomago de un embarazo ya avanzado, y sin poder hacer nada para remediarlo.

Algunas madres han encontrado remedio para ellos con una dieta equilibrada y específica para reducirlos, pero en todo caso será el médico quien acabe aceptando la dieta que se nos presenta como remedio para las náuseas.

El cansancio es un síntoma que aparece debido a la revolución hormonal que la madre vive cuando empieza el embarazo. La única manera que una futura madre puede sentirse menos cansada es durmiendo las horas necesarias o incluso más, si lo necesita, para que el efecto de las hormonas y de los cambios en su cuerpo no la afecten más. Será necesario dormir tantas horas como nos sean necesarias.

La falta de menstruación es uno de los primeros síntomas del embarazo y, a pesar de que muchas mujeres se sienten aliviadas al saber que no la van a sufrir durante unos meses, los dolores y molestias que esta conlleva pueden estar presentes en los primeros meses del embarazo, como consecuencia de los cambios que nuestro cuerpo está haciendo para albergar al futuro bebé.

Los pechos sensibles serán un continuo hasta el final del embarazo y se puede evitar un poco su incomodidad mediante ropa interior adecuada. No debemos usar sujetadores que nos sean incómodos ni que nos vayan demasiado estrechos. Del mismo modo, podemos masajear los pechos cuando estamos en la bañera o bien en la ducha; el agua caliente nos proporcionará una sensación de bienestar.

Los dolores en el bajo vientre son debidos también a los cambios que nuestro cuerpo esta haciendo para adaptarse a la nueva situación de embarazo. Una alimentación sana, no hacer esfuerzos extremos, unos paseos tranquilos e incluso un poco de natación ayudarán a disminuir sus efectos.

Más ganas de orinar y un sentido del olfato más desarrollado son también síntomas que la mujer puede vivir durante sus primeras seis semanas de embarazo.

Los antojos son otro de los síntomas que pueden aparecer durante el primer mes de embarazo, aunque pueden seguir durante todo él. El hecho de que una mujer tenga antojos puede ser indicativo de que al cuerpo le falta algún nutriente que necesita y no se le está proporcionando, por ello es aconsejable satisfacer el máximos estos pequeños antojos.

Durante el segundo y tercer mes de embarazo, los síntomas suelen ser los mismos que los del primero, ya que no habrá un cambio grande hasta que la mujer entre en su segundo trimestre de embarazo. De los mencionados arribas, en el segundo mes de embarazo, se podrán añadir las molestias uterinas causadas por los cambios que se producen en esta zona del cuerpo de la madre.

Además, los cambios de humor en la madre serán muy repentinos, debido a la cantidad de hormonas que su cuerpo está produciendo. Es importante recordar que descansar lo máximo posible y alimentarse bien pueden ayudar a reducir los efectos de algunos de ellos.

A partir de la semana 10 de embarazo es momento en cual la embarazada puede empezar a sentir acidez de estómago. Esta molestia puede ser evitada o, al menos, se pueden reducir sus efectos comiendo varias veces al día pero en pocas cantidades. También nos ayudará el hecho de no llevar ropa que nos apriete y mantener una alimentación equilibrada.

Síntomas del embarazo del segundo trimestre

El segundo trimestre es especialmente bueno para la madre, ya que esta no sentirá casi ninguno de los molestos síntomas que sentía durante el primer mes de embarazo. De hecho, el segundo mes de embarazo es cuando la madre se encuentra mejor, ya que no tiene las molestias del primer trimestre y tampoco tiene las incomodidades del tercer trimestre.

Pese a que seguirá teniendo algunos cambios de humor y se puede sentir cansada de vez en cuando, este trimestre se encontrará llena de energía y con muchas ganas de hacer cosas para preparar la llegada del bebé. Es un buen mes para realizar ejercicio físico moderado y se debe cuidar mucho la alimentación, ya que es ahora la placenta quien alimenta al bebé y no podrá protegerle de ciertas sustancias dañinas que la madre consuma.

Sin embargo, hacia finales de este segundo trimestre es posible que la madre empiece a notar ardor de estómago e incluso que le salgan manchas en la piel si ha estado expuesta al sol. Para evitar que eso suceda, la madre debe evitar cualquier exposición al sol y, en caso de exponerse, debe usar cremas especiales que le protejan la piel y que además sean aptas para las mujeres embarazadas. El ardor de estomago se podrá tratar igual que se hizo en su momento con las nauseas, comiendo menos cantidad pero más veces al día.

Durante este segundo trimestre también es posible que aparezcan algunos dolores de cabeza, los cuales pueden ser tratados con aromaterapia. A finales del segundo trimestre pueden aparecer también dolores de espalda, los cuales pueden ser tratados haciendo un poco de ejercicio y algún masaje con aceites naturales.

Síntomas del embarazo durante el tercer trimestre

Este será el trimestre en el que la madre se encontrará más incómoda, especialmente porqué el bebé empezará a darle pataditas, se quedará sin espacio, la madre se notará muy llena, etc. Este trimestre es cuando la madre más va a desear que nazca su bebé, tanto por acabar con la larga espera como para las incomodidades que sufrirá durante este tercer trimestre.

En el tercer trimestre puede que la madre vuelva a tener los cambios de humor como los que tuvo durante el primer trimestre, sin embargo esta vez ya serán algo más distintos. En estos meses, la madre sufrirá dolores de espalda, para los cuales debería practicar algún tipo de ejercicio suave si el médico no se lo ha desaconsejado. Por otro lado, la respiración le será más dificultosa y empezará de nuevo con la acidez de estomago. Tendrás las piernas y los tobillos hinchados y le aparecerán algunas estrías y varices.

Para los tobillos hinchados, lo mejor que puede hacer la madre, será pasear un rato, si puede ser descalza en el césped o en la playa mejor y aplicar algún aceite o crema relajante para embarazas, que encontrará en cualquier farmacia. Para las varices, sería bueno que descansara con los pies más elevados que el resto del cuerpo, diera suaves paseos para ejercitar la circulación de la sangre y se diera suaves masajes con algún aceite o crema de farmacia.

Para las estrías, la única solución que tiene la madre es aplicar crema en las zonas dónde las tenga o antes de que salgan para prevenirlas. Las farmacias le darán la mejor crema para las estrías, que es especial para las mujeres embarazadas, la cual podrá empezarse a aplicar cuando empiece a ganar peso, sin tener que esperar a que salgan las primeras.

La madre también se encontrará muy cansada durante este tercer trimestre, por lo que deberá descansar y dormir cuantas horas le sea posible. No hay nada que pueda hacer para sentirse menos cansada, por lo que deberá solucionarlo mediante horas de sueño y descanso. La alimentación también puede ayudar un poco en esta sensación constante de fatiga.

En el tercer trimestre, la madre también pasará por las primeras contracciones, por los movimientos del bebé y por un gran aumento de peso, lo cual la harán sentirse un poco más incómoda. El apoyo de su pareja, paseos con él y sentirse querida la ayudarán a superar estas sensaciones que puede sentir. Para las contracciones no hay nada que se pueda hacer, ya que son síntoma de que el útero empieza a prepararse para el parto. Sin embargo, es muy recomendable que la madre haga todos los ejercicios que le hayan enseñado en las clases de pre-parto para sentirse mejor y aliviar algunas molestias.

Como hemos dicho, cada mujer es distinta y cada embarazo es distinto también, por lo que lo más recomendable es que la madre consulte con su ginecólogo todos los problemas, síntomas e inconvenientes que note para estar más tranquila. A la vez, el especialista le dirá qué pude hacer, teniendo en cuenta su estado y su salud, para aliviar todos ya cada uno de estos síntomas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *