Segundo mes de embarazo
El segundo mes de embarazo es, de alguna manera, más relajado para la madre. Durante este segundo mes de embarazo, la madre puede seguir sintiendo todos los síntomas del embarazo o bien ya no sentir ninguno o sentir algunos nuevos que el mes anterior no había experimentado. En el embarazo no hay unas reglas estándares sobre lo que las mujeres deben sentir y lo que no. Cada mujer es completamente diferente y sentirá y vivirá el embarazo a su manera. Ni tan siquiera su pareja, quien la tendrás más cerca, podrá saber exactamente que es lo que ella siente y, a la larga, verá como la madre siente los movimientos del bebé que él aún no podrá sentir. El embarazo es algo que es de la mujer y de nadie más y, por ello, cualquier mujer debería aprovecharlo al máximo, ya que los que sienta ahora no lo volverá a sentir nunca más.

Pese a los vómitos o nauseas, que pueden seguir estando presentes en la mujer, esta ya se sentirá más cómoda con el embarazo y con su cuerpo en general. Habrá aprendido cuando sufre los síntomas del embarazo más a menudo y habrá aprendido también a sobrellevarlos o a buscar cualquier tipo de ayuda para remediarlos un poco. Para estos casos, en los que los síntomas del embarazo pueden ser realmente molestos, existen terapias, como puede ser la homeopatía o la aromaterapia, que pueden ayuda a mitigarlos y hacer que la mujer se sienta mucho mejor. Dejando esto de lado, la mujer ya no tendrá tantas dudas como tenía durante el primer mes, ya que se habrá hecho a la idea de la nueva vida que acaba de emprender. Del mismo modo, aunque las preguntas seguirán existiendo, se sentirá ya menos incrédula de su estado y más responsable para llevar bien la maternidad.
Por su lado, el padre también va sufriendo síntomas a medida que avanza el embarazo de la mujer. Los síntomas que los hombres padecen no se explican muy a menudo, pero también los tienen. Para ellos también va a empezar una vida nueva y tienen preguntas como la mujer. En este segundo mes, la mujer se sentirá más segura de sí misma, mientras que el padre, en secreto, seguirá intentando asumir que será padre y pensará en cómo esta situación cambiará sus vidas. El padre intentará siempre dar su apoyo a la mujer y, como verá las cosas desde otra perspectiva, intentará calmarla frente a angustias y miedos, lo que no siempre le será posible y menos en los momentos en que la mujer esté más vulnerable. El médico les irá guiando a ambos por el proceso que seguirán y cómo irán cambiando sus vidas mes tras mes. Es muy importante consultar con el ginecólogo cualquier duda o ansiedad que nos pueda aparecer, ya que él es la persona más indicada para darnos respuesta, dada su larga experiencia en el trato de embarazos.
El cuerpo de la mujer seguirá cambiando para dar la comodidad que el embrión necesita para desarrollarse. En esta semana el útero de la madre irá aumentando de tamaño y reduciendo espacio libre en el cuerpo de la mujer. Esto generará algunas molestias uterinas en la madre, la cual deberá tomar paciencia de nuevo e ir pasando por estas pequeñas molestias. Siempre se puede recurrir a la homeopatía si las molestias aumentan y, en caso de que las molestias pasarán a ser dolores o hubiera algún sangrado, la mujer deberá acudir de inmediato a su ginecólogo para que este pueda descartar cualquier tipo de anomalía o problema en el embarazo o en la madre.
El bebé seguirá creciendo a una velocidad espectacular y los padres se sentirán cada vez más unidos frente a lo que será su nueva familia.
Quinta semana del embarazo
En esta semana, el embrión ya ha multiplicado por 40 su medida inicial y sigue desarrollándose a una gran velocidad. En esta semana o en la siguiente, la madre se someterá a una segunda ecografía si asiste a un centro de atención médica de pago. Si asiste a las visitas de la Seguridad Social, aún deberá esperar unos dos meses más para poder ver de nuevo al bebé.
Sexta semana de embarazo
Durante esta semana, la mujer entra a la mitad del primer trimestre. Pese a que muchas mujeres quieren que este primer trimestre acabe para poder liberarse de los síntomas del embarazo, deben intentar vivirlo en su plenitud, ya que no se volverá a repetir y el próximo mes será completamente diferente.
En esta semana la madre aún sentirá algunas molestias del embarazo pero si las sabe sobrellevar se sentirá mejor y llena de energías. El embrión, por su lado ha seguido creciendo y ahora ya se pueden distinguir sus ojos más separados en lo que será su cara. Además, la cabeza del embrión aparecerá enorme comparada con las otras partes de su pequeño cuerpo, las cuales aún se están desarrollando. Esta desproporción que existe entre la cabeza del embrión y su cuerpo, seguirá siendo la tendencia del bebé incluso después de haber nacido. Los bebés, hasta que no tienen uno o dos años, tienen una desproporción muy aparente entre su cuerpo y su cabeza, debido a la importancia de desarrollar primero la cabeza que su cuerpo. El embrión desarrollará lo que le es más importante por partes y, por ello, la cabeza será lo primero que desarrollará y seguirá siendo más importante durante el primer año de vida del bebé.
Séptima semana del bebé
Esta es la semana en la que el embrión pasa de ser conocido como tal a ser llamado feto. Durante esta etapa, todos los tejidos y los órganos que se habían formado durante las semanas anteriores, se irán desarrollando y madurando, para que el feto sea cada vez más parecido a un bebé y pueda resistir una vez salga del útero de la madre. Durante esta semana, la cola del embrión también empezará a padecer cambios para asemejarse cada vez más a un bebé y, por ello, irá cayendo para dejar paso a la formación de las piernas y los pies. Del mismo modo, esta semana es importante ya que el feto va desarrollando su esqueleto, el cuál empezará a coger la forma de un humano. El corazón del bebé seguirá latiendo con fuerza a gran velocidad y el feto crecerá más del doble durante esta semana, pudiendo llegar a medir hasta un centímetro de longitud.
La placenta del feto sigue formándose, pero ya en esta semana, empezará a pasarle los primeros nutrientes y retirará los productos que el feto producirá como desechos. Durante esta semana ocurre lo que se conoce como neurogénesis, que es un proceso celular muy rápido que ocurre en el feto, de manera que este pasará a tener casi mil millones de neuronas, haciendo así posible que las conexiones entre ellas, lo que se conoce como los circuitos de tratamiento de la información, se formen durante esta semana.
Octava semana del embarazo
Durante esta semana el embrión ya llegará a medir entre un centímetro y medio y dos. El feto, en esta semana, se presenta ya más desarrollado, pudiendo ver que ya tiene parpados, el labio superior, la nariz y que las orejas se empiezan a formar. Su cuerpo ya se está alargando y ya se pueden distinguir sus brazos y piernas. El cambio más importante en esta semana, es que el feto dependía del saco vitelino para sus funciones, mientras que a partir de esta semana será la placenta la que se ocupará de suministrar todos los nutrientes que el feto necesita, directamente de la madre, y las células sanguíneas. Es en este momento cuando la placenta empieza a desarrollar su papel importante en el embarazo junto con el cordón umbilical, que une a madre y feto. Estos serán a partir de este momento su medio para recibir la comida, el oxígeno y el agua y, además, la placenta empezará a protegerlo ante cualquier sustancia nociva que le llegue a través de lo que la madre ingiera. La placenta es un gran protector de nuestro bebé, pero hay sustancias que no puede neutralizar, como pueden ser el alcohol, el tabaco y ciertos tipos de alimentos y medicamentos; de ahí que la alimentación y el cuidado de la madre sea tan importante, ya que en función de lo que ella haga, su bebé estará más o menos protegido.

Debemos recordar aquí que la madre debe consumir alimentos ricos en calcio, vitamina c, zinc, hierro y minerales y vitaminas varias. La dieta, para poder ofrecer al feto todo lo que necesita, debe ser lo más variada posible, con un consumo importante de frutas, verduras, carnes y pescado. Cada día, la madre debería ingerir productos distintos para asegurarse que el feto recibe los nutrientes para su adecuado crecimiento. Del mismo modo, la madre deberá seguir tomando el complemento vitamínico que el ginecólogo le habrá recetado así como el ácido fólico, el cual es esencial para el correcto desarrollo de tubo neural del bebé.
Durante este segundo mes, la madre habrá experimentado otras sensaciones y su cuerpo, como hemos visto, seguirá cambiando, aunque no tan rápido como crece el feto. Es importante que la madre empiece a cuidarse la piel para poder prevenir estrías y otras marcas que le puedan aparecer. Del mismo modo, seguirá sintiéndose bastante cansada, con lo que será necesario que descanse todas las horas que le sean necesarias. A cuanto más se cuide la madre, más se estará cuidando el bebé, ya que aunque no lo parezca, el embrión nota todos los síntomas del cuerpo de su madre.




