Octavo mes de embarazo
En este mes, la madre ya se sentirá con ganas de tener el bebé, ya que las molestias empiezan a ser muy grandes y lleva siete meses esperándolo. Si le bebé naciera este mes, podría vivir seguro y en algunos casos sin la incubadora, pues ya está muy grande y completamente desarrollado. En este mes, los futuros padres deberán tener que acabar de comprar todas las cosas que les falten y deberían estar pendientes de cada uno de los signos del parto. La madre, la cual ya habrá ido a las clases de preparación para el parto, sabrá más lo que tiene que hacer, aunque esto no significa que en el parto todo vaya a suceder de la manera que lo han visto en estas clases. De hecho, la gran mayoría de las madres primerizas se dejan llevar más por sus sentimientos en vez de pensar en los consejos que les han dado en estas clases. Sea como sea, el parto llegará a buen término y la madre se sentirá feliz por ello, una vez ya tenga a su pequeño en brazos.
Semana 33 de embarazo
En esta semana, el bebé empezará a realizar los Movimientos Oculares Rápidos, conocidos como MOR. Estos movimientos son símbolos de que el bebé sueña, lo cual es crucial para la estimulación y el crecimiento de su cerebro. En esta semana, el bebé ya mide unos 47cm y pesa unos 2 kilos.

Para la mujer, esta semana será más o menos igual que las otras, aunque sentirá más molestias. En esta semana, muchas mujeres embarazadas padecen el síndrome del túnel carpiano, el cual se caracteriza por una hinchazón de los nervios que hay en las muñecas. Lo normal cuando se padece este síndrome es tener las manos entumecidas y los dedos doloridos. Este síndrome aparece debido a la retención de líquidos que sufre el cuerpo de la madre. En este mes, el útero de la madre también alcanza su máximo tamaño, los 40 cm, por lo que la madre puede sentir algunas molestias más en la respiración. La musculatura uterina se contrae de vez en cuando, por lo que la mujer embarazada seguirá notando las molestias en su útero. En estas semanas, la madre volverá a tener dudas, miedos e inquietudes, las cuales deberá resolver para estar más tranquila. Cualquier cosa que la asuste, debería ser comentada a su ginecólogo o en las clases de pre-parto, de manera que la mujer encuentre las respuestas que busca y pueda sentirse mejor y más tranquila.
Semana 34 del embarazo
Después de estas semanas de embarazo, el cuerpo de la mujer habrá pasado por una enorme cantidad de cambios y transformaciones, lo cual hará que a estas alturas, se encuentre cansada y fatigada permanentemente. Durante esta semana y en las próximas, la madre empezará a notar síntomas del parto, aunque esto no quiere decir que vaya de parto. Cada mujer es distinta, pero hay algunos síntomas del preparto que todas las mujeres notarán. Estos síntomas son las contracciones regulares, romper agua, tener un flujo mucoso manchado con un poco de sangre, dolores en la zona lumbar y dolores de tipo menstrual. Estos síntomas no indican que la mujer este de parto, sino que su cuerpo está empezándose a preparar para ello. Los síntomas del parto o del pre-parto pueden empezar días o semanas antes del parto real. En cualquier caso, la mujer no debe dudar en llamar a su médico cuando note algunos de estos síntomas, ya que si es madre primeriza no sabrá aun distinguir bien entre los síntomas de pre-parto y los del parto real.
El bebé, durante esta semana, seguirá soñando, jugando, moviéndose, como lleva haciendo hasta ahora, pero estará más incomodo, igual que la madre, por falta de espacio. Sus conexiones cerebrales crecen muy rápido ahora y su cabeza también. Percibe mejor los estímulos que le llegan y reacciona ante ellos de una forma más viva. Aunque el bebé seguirá durmiendo la mayor parte del tiempo, cuando está despierto, estará pendiente de cualquier estimulo que le llegue de la madre. En estos momentos, debemos ser muy conscientes que cualquier cosa que le quite el sueño al bebé, le puede perjudicar, por lo que la madre debería evitar discusiones, música estridente, estar en lugares ruidosos, etc. Queda poco para el nacimiento y el bebé ya mide casi 50 cm y pesa unos 2 kilos.
Semana 35 del embarazo

En esta semana, el bebé ya se siente también pesado y apretado, con lo que se sentirá incómodo y buscará nuevas posiciones para que se sienta mejor. Esto hará que la madre se sienta más incómoda también, ya que notará los constantes movimientos del bebé. El bebé ya ha producido 100 billones de neuronas, las cuales le duraran toda su vida. Aunque tu bebé naciera ahora, ya estaría lo suficiente desarrollado como para tener una vida normal fuera del útero; el hecho de que el embarazo sea de 9 meses y cuanto más tiempo puedas tenerlo dentro mejor; lo que tu cuerpo hace ahora durante este y el próximo mes, es darle protección contra las enfermedades infantiles, la cual le durará hasta que le pongas las primeras vacunas del calendario de vacunación de tu región. A partir de esta semana, el bebé empezará a crecer de una manera como antes no lo había hecho; aumentará entre 250 y 300 gramos por semana y estará cerca ya de los 3 kilos.
Para la madre, las transformaciones, que vivirá esta semana serán tan importantes como las que vivió en las primeras semanas. Para esta semana, el bebé ya se tendría que haber puesto en la posición fetal, es decir, con la cabeza en la parte inferior y él descansando en la parte del útero. Aunque en bebé no esté en esta posición, la madre no debe preocuparse, ya que el bebé aún se puede dar la vuelta varias veces antes de nacer. En esta semana y al final de este mes, es muy posible que la madre note más presión en el estómago y tenga más acidez. Todo ello es debido a la nueva posición y tamaño del bebé, el cual presiona la boca del estomago. A la vez, es corriente que la madre tenga dolor en las costillas, debido a que las suaves patadas que el bebé daba en un momento dado, ahora han incrementado su fuerza y van directamente a las costillas de la madre, por lo que notará algunos dolores cuando el bebé decida moverse o jugar un rato. Además, la madre también notará unas ganas impresionantes de orinar a cualquier momento, ya que la presión del bebé a la vejiga es cada vez más fuerte. La hinchazón de los tobillos y pies es normal en esta semana y puede seguir así hasta que el bebé nazca.
Semana 36 del embarazo
En esta semana, la madre notará que le cuesta más respirar y que la hinchazón de pies y manos, la acidez de estómago y las molestias en el útero van a ir a más cada día que pase. Esto es debido al gran tamaño y peso del bebé, el cual no para de crecer para ganar el tamaño necesario para poder nacer sano y fuerte. Para cuando llega esta semana, el útero de la madre habrá multiplicado por 15 su tamaño, por lo que no es de extrañar que la madre note molestias. Todo su cuerpo ha cambiado y esto hace que cada vez ya se sienta peor y con ganas de que el bebé nazca. Además, el hecho de que el bebé ya se haya encajado en el útero par salir, incrementa la presión que la madre siente en su bajo vientre, por lo que puede serle incluso incómodo para caminar.

En esta semana, es posible que la madre ya haya ganado entre 12 y 13 kilos de peso o incluso más. Es posible sin embargo que en las próximas semanas, antes del nacimiento del bebé, la madre engorde más, aunque ningún médico ya va a decir nada de controlar el peso, pues la gran mayoría de lo que la madre engordará será peso del bebé. Si a partir de esta semana, la madre no nota tanto el movimiento del bebé, no debe preocuparse, siempre y cuando en algún momento del día sí lo note; el hecho de que el bebé se mueva menos es debido a que también se siente incómodo y apretado, por lo que tendrá menos espacio y se moverá menos. En esta semana, la piel del bebé empieza a hacerse más rosada y, si no está bien colocado, será cuando acabará por colocar correctamente su cabeza en útero. El bebé, en esta semana, ya puede llegar a superar los 50cm de longitud y pesar cerca de los 3 kilos y medio o incluso más.
Con esta semana, llegamos al fin del octavo mes y ya empezamos el noveno, la cuenta atrás que tanto la madre como el padre llevan esperando desde hace 8 meses. Serán unos momentos mágicos y únicos, que cada familia vivirá a su manera. El bebé está a punto de llegar y esto hará que todas sus vidas cambien a mejor. Sólo nos queda acabar de comprar la habitación del bebé y algunas cositas que nos hayamos descuidado o bien que alguien no nos haya regalado. En este mes y en el siguiente, la madre debe empezar a pensar sobre si querrá amamantar al bebé o bien si querrá alimentarlo con leche de fórmula. Aquí el padre no podrá hacer nada, ya que será completamente una decisión de la madre. Ambas opciones son buenas, pero cualquier doctor o pediatra nos indicará que la mejor manera de que nuestro bebé crezca sano y más protegido es mediante la leche materna.
Además, la leche materna está producida por le cuerpo de la madre, en la cantidad y con las sustancias exactas que el bebé necesitará, mientras que la leche de fórmula es una e igual para todos, mientras que cada bebé es distinto. Por ello, siempre se aconseja amamantar al bebé durante unos meses y luego pasar a la leche de fórmula, aunque también se pueden tener ambas opciones cuando el bebé ya requiere más leche de la que la madre producirá, pero esto no será hasta pasados unos cuantos meses de su nacimiento y, por ahora, la mamá deberá decidir qué es lo que quiere hacer ella durante los primeros meses de vida del bebé.



