Tratamientos: ICSI
El ICSI o la inyección intacitoplasmática de espermatozoides es una técnica de reproducción asistida mediante la cual se inyecta un espermatozoide en un óvulo en el laboratorio, con el fin de poder obtener un embrión sano para ser trasplantado al útero de la madre. Los espermatozoides y los óvulos que entran en este proceso han de ser previamente tratados con el fin de prepararlos y prepararles el medio adecuado para la fecundación que se está buscando.
¿Cuándo se realiza este tratamiento?
Esta técnica se usa cuando las distintas pruebas de diagnostico han demostrado que la infertilidad proviene de la parte masculina de la pareja, ya sea por una baja concentración de espermatozoides en el semen, por falta de movilidad de estos, porqué el hombre se haya sometido anteriormente a una vasectomía o bien porqué no se pueden conseguir eyaculaciones normales. Esta técnica también se recomienda en casos de muestras de semen, las cuales pueden ser preservadas antes de que el hombre sufra una pérdida de la calidad del semen. Esto puede suceder cuando el hombre debe someterse a quimioterapia o a una vasectomía. De esta manera, el hombre siempre tendrá una muestra de su semen en perfectas condiciones para ser usada en el momento que la necesite.
Otros casos en los que el ICSI está indicado es cuando hay un historial clínico de abortos repetidos después de varios ciclos de inseminación artificial o bien de fecundaciones in vitro. En casos de mala calidad de los óvulos también se recomendará esta técnica, aunque se seleccionarán los óvulos que muestren estar en perfectas condiciones para ser inyectados. Además, será necesario que antes de transferir los embriones se proceda a realizar un diagnostico del embrión preimplantacional para comprobar que este esta en perfectas condiciones para ser implantado y que no sufre ninguna anomalía ni enfermedad congénita.
Procedimiento de la técnica del ICSI
El proceso para llevar a cabo esta técnica se divide en seis fases:Esta técnica no es un procedimiento complicado y además es indolora para la mujer, ya que todo los que se hace es en laboratorio, excepto la trasferencia, para la cual a la mujer le suministrarán un sedante.
Estimulación controlada de los ovarios: en esta fase es cuando la mujer se somete a un tratamiento de estimulación de los ovarios en base a hormonas. Con este tratamiento, el cual dura unas dos semanas, los ovarios de la mujer producirán entre 10 y 12 óvulos, en vez de uno que es lo normal. Esta estimulación se hace mediante la inyección de hormonas bajo la piel de la mujer. Todo este proceso de estimulación se podrá controlar por los médicos a través de la realización de varias ecografías transvaginales, hasta reconocer los óvulos ya maduros.
Punción ovárica: en esta fase, la mujer será sometida a una punción ovárica con el fin de extraer los óvulos que tiene maduros en sus folículos. Esta extracción se hace a través de un catéter, el cual aspira los folículos. Estos folículos son llevados de inmediato al laboratorio para que el biólogo escoja aquellos que muestren mejor calidad para la fecundación. Este proceso se realizar bajo anestesia local, por lo que la mujer no notará dolor alguno; sólo la punción de la anestesia. La recuperación de esta punción es bastante rápida y bastará con que la mujer haga un poco de descanso hasta que le pase el dolor o las molestias en la zona de la punción.
Recogida del semen: en esta fase, el hombre entregará una muestra de semen para que el biólogo escoja los espermatozoides que presenten una mejor calidad y movilidad. En el caso de que el hombre no tenga una muestra estándar de semen, sino que los espermatozoides no tengan movilidad o haya una carencia de estos, los biólogos usarán otros procesos distintos con el mismo fin: encontrar los que sean de mejor calidad para la fecundación de los óvulos.
Preparación de los óvulos: en el laboratorio, los óvulos de la mujer serán sometidos a un proceso de decumulación mediante el cual se eliminarán células que rodean el óvulo para que los espermatozoides puedan acceder a él más fácilmente. Después de este primer proceso, los óvulos se incubarán durante un 1 minuto y se procederá a realizar varias aspiraciones hasta eliminar por completo estas células. Una vez el óvulo ha perdido todo este recubrimiento, se lavarán y se incubarán de nuevo en un medio simple el cual está adaptado para el desarrollo del embrión.
Para poder fecundar el óvulo, los espermatozoides son bañados con una sustancia que ralentiza su movilidad. Con esto, los biólogos pueden estudiar más fácilmente cuales son los mejores espermatozoides en función de su recuperación. Los óvulos también serán tratados para poder descartar así cualquiera de ellos que no sea de calidad. Cuando los biólogos han seleccionado ambas células, inyectarán los espermatozoides en el óvulo y los dejarán en la incubadora durante un día.
Transferencia de embriones: Después de haber dejado los óvulos fecundados con los espermatozoides, la cabo de dos o tres días, el biólogo los observará para ver cuántos han sido fecundados y cuales son los que han iniciado completamente bien el proceso de división celular. De todos los óvulos fecundados, el médico sólo inyectará dos de ellos a la mujer. Para transferir estos óvulos fecundados a la mujer se hará mediante la inyección de ellos a través de la vagina de la mujer, por lo que será completamente indoloro y no requerirá de ningún tipo de anestesia.
Una vez el proceso haya finalizado, la mujer deberá seguir las instrucciones del medico para ayudar en lo posible a que el embrión se implante correctamente en el útero. Es importante evitar cualquier tipo de esfuerzo y, por ello, los médicos nos podrán decir que la mujer haga reposo absoluto durante las dos semanas que deberá esperar para saber si el embrión se ha implantado o bien si aparece la menstruación. La mujer recibirá una medicación a base de hormas la cual ayudará a la implantación del embrión y continuará preparando el cuerpo de ella para aceptar esta implantación. Con este tratamiento se busca que la implantación se asemeje a una natural en todo lo posible. La mujer tendrá que tomar esta medicación en la dosis recomendada por el médico y durante unas dos semanas, momento en el que deberá acudir a la clínica para ver si el embrión se ha implantado correctamente o si no. En cualquier caso, la mujer podrá seguir sometiéndose a esta prueba cuantas veces crea necesaria y mientras ella quiera.
Complicaciones de ICSI
Aunque es una técnica muy usada y rara vez presenta complicaciones es importante saber que estas pueden aparecer. De hecho, durante el proceso de información de todo el proceso de la reproducción asistida, el médico ya deberá avisar a la paciente sobre ellos.
Ausencia de óvulos: La respuesta que las mujeres dan con respecto al tratamiento de estimulación ovárica es muy distinta en cada una de ellas. Mientras unas pueden producir una gran cantidad de óvulos, otras pueden no producirlos. Si esto sucede, el médico aconsejará abandonar este ciclo, hacer reposo y empezar con otro ciclo.
Hiperestimulación del ovario: Cuando los ovarios aumentan de tamaño por la estimulación ovárica, es posible que la mujer tenga náuseas, vómitos y dolores abdominales. Cualquier mujer que presente estos síntomas después de una semana de medicación deberá consultarlo con su médico, quien decidirá si abandonar el ciclo o bien si cambiar la medicación en el mismo ciclo. La mujer nunca deberá dejar de tomarse la medicación si haber consultado antes con su médico.
Dolor: si la mujer nota dolores en cualquier momento deberá consultarlo con su médico, el cual le recetará los calmantes necesarios para calmarlo.
Pequeño sangrado vaginal: Si aparece un pequeño sangrado después de la aspiración de los óvulos o bien después de la transmisión de embriones, será normal y desaparecerá en 24 horas. Si el sangrado es grande o bien si este persiste será necesario que la mujer acuda a la clínica para una evaluación.
Embarazo múltiple: En la transferencia de los embriones se transfieren más de uno de ellos, por lo que es posible que se implanten más de uno, dando lugar al nacimiento de más de un bebé.
Todos estos riesgos son secundarios y no suelen manifestarse. El hecho de que la mujer los deba conocer es para saber que existen, del mismo modo que deberá ser informada de la probabilidad de éxito de esta técnica, la cual variará en función del cuadro clínico de cada pareja. En todo caso, es importante que la mujer haga saber al medico cualquier duda o consulta que tenga así como de cualquier anomalía en su cuerpo durante el tratamiento. Los médicos sabrán cual es la mejor forma de actuar y los calmantes u otros medicamentos que la mujer podrá tomar durante el ciclo. Si la mujer toma medicamentos en una base regular por cualquier enfermedad no asociada a la infertilidad, deberá ponerlo en conocimiento del médico para que este pueda valorar los posibles efectos adversos.



